¿Qué es Sacarina (E954)?
La sacarina (E954) es uno de los edulcorantes artificiales más antiguos: se descubrió accidentalmente en 1879. Es 300 a 500 veces más dulce que el azúcar y no aporta calorías. Su molécula es estable al calor y al pH ácido, por lo que se puede utilizar en horneado y en bebidas carbonatadas. Algunas personas perciben un retrogusto metálico amargo, característica que se atenúa al combinarla con otros edulcorantes.
¿Para qué sirve Sacarina?
Se utiliza como edulcorante de mesa y en formulación industrial: edulcorantes en pastillas o líquidos, chicles sin azúcar, bebidas refrescantes "light", productos de pastelería dietética, zumos y conservas en almíbar light. En la industria farmacéutica enmascara el sabor amargo de muchos medicamentos infantiles.
¿Es malo Sacarina?
La EFSA reevaluó la sacarina en 2024 y estableció una nueva Ingesta Diaria Admisible en 9 mg/kg de peso corporal y día, más restrictiva que la anterior (5 mg/kg/día como IDA temporal del SCF de 1995). Para una persona de 70 kg equivale a 630 mg/día.
La historia de la sacarina incluye un episodio relevante: en los años 70, estudios en ratas observaron tumores de vejiga al administrar dosis muy altas. Esto llevó a EEUU a obligar etiquetado de advertencia. En 2000, tras décadas de investigación adicional, se demostró que el mecanismo (formación de cristales en la orina ácida de las ratas macho) no es extrapolable a humanos. Estados Unidos retiró la advertencia y el Programa Nacional de Toxicología eliminó la sacarina de la lista de carcinógenos. La IARC la clasifica en el grupo 3 ("no clasificable como carcinógena para los humanos").
Efectos secundarios
El retrogusto metálico amargo que algunas personas perciben es la queja más frecuente. No se han descrito efectos adversos sistémicos a las dosis presentes en alimentos. Estudios recientes en modelos animales sugieren que dosis altas podrían alterar la microbiota intestinal, sin que esto se haya demostrado en humanos a las dosis dietéticas habituales.
Regulación en la Unión Europea
Autorizada en la Unión Europea por el Reglamento 1333/2008. Su uso está limitado en categorías específicas (por ejemplo, 80 mg/L en bebidas refrescantes con valor energético reducido). El etiquetado de envases de mesa incluye la advertencia "un consumo excesivo puede tener efectos laxantes".
Alternativas a Sacarina
Otros edulcorantes intensivos sin calorías: sucralosa (E955), acesulfamo K (E950), aspartamo (E951), estevia (E960), neotamo (E961), advantamo (E969). Edulcorantes con calorías reducidas: xilitol (E967), eritritol (E968), maltitol (E965).